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Eritritol y salud cardíaca: lo que se sabe

23 de octubre de 2025

5 min lectura

Eritritol y salud cardíaca: lo que se sabe

El eritritol ganó popularidad como sustituto del azúcar, pero nuevas investigaciones piden mirar con más atención su impacto cardiovascular...

Eritritol y salud cardíaca: lo que se sabe hasta ahora

El eritritol se ha vuelto uno de los sustitutos del azúcar más conocidos en productos “sin azúcar” o “bajos en calorías”. Su popularidad se debe a que aporta dulzor con muy pocas calorías y, en general, no eleva la glucosa en sangre de la misma manera que el azúcar común. Por eso, suele llamar la atención de personas que buscan controlar su peso, reducir el consumo de azúcar o cuidar su alimentación.[5]

Sin embargo, en los últimos años también ha ganado atención por una posible relación con la salud cardiovascular. Investigadores del NIH y del NHLBI informaron que niveles más altos de eritritol en sangre se asociaron con un mayor riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y otros eventos cardiovasculares en determinadas poblaciones, aunque esto no prueba por sí solo que el eritritol sea la causa directa.[1][2][3]

¿Qué es el eritritol?

El eritritol es un alcohol de azúcar presente de forma natural en pequeñas cantidades en algunas frutas y alimentos fermentados. También se produce para su uso como endulzante. Se valora porque aporta sabor dulce con una carga calórica muy baja y porque suele usarse como alternativa al azúcar en personas que desean disminuir su consumo de carbohidratos o evitar grandes aumentos de glucosa.[5]

A diferencia del azúcar común, el eritritol no participa del mismo modo en el metabolismo de la glucosa. Esa característica ayuda a explicar por qué aparece con frecuencia en alimentos dirigidos a personas con diabetes o en patrones de alimentación que priorizan una menor carga glucémica. Aun así, que sea una alternativa al azúcar no significa automáticamente que esté libre de preguntas sobre sus efectos a largo plazo.[1][3]

Posibles beneficios del eritritol

Entre las razones por las que el eritritol se ha vuelto popular destacan:

  • Muy bajo aporte calórico, lo que puede ayudar a reducir la ingesta total de azúcar.
  • Menor impacto en la glucosa en sangre en comparación con azúcares añadidos.[5]
  • Uso frecuente en estrategias para disminuir azúcares dentro de una alimentación más equilibrada.

Estos puntos ayudan a entender por qué muchas personas lo consideran una opción práctica. Sin embargo, su utilidad depende del contexto general de la dieta. Sustituir azúcar por un endulzante no compensa por sí solo otros factores importantes para la salud del corazón, como la calidad global de la alimentación, el ejercicio, el sueño y el control de otros factores de riesgo cardiovascular.

¿Por qué está bajo la lupa en salud del corazón?

La atención reciente sobre el eritritol proviene sobre todo de un estudio publicado en 2023, en el que se observó que personas con concentraciones más altas de eritritol en sangre tenían una mayor probabilidad de presentar eventos cardiovasculares graves, incluyendo infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.[2] El NIH resumió estos hallazgos señalando que se trató de una asociación observacional importante, especialmente en personas ya con mayor riesgo cardiovascular.[1]

Además, el NHLBI destacó que estos resultados justifican más investigación antes de sacar conclusiones definitivas para toda la población.[3] En otras palabras, el hallazgo es relevante, pero no debe simplificarse como si demostrara que cualquier consumo de eritritol causa enfermedad cardíaca.

En 2024, otra investigación en voluntarios sanos encontró que la ingesta de eritritol, pero no de glucosa, aumentó la reactividad plaquetaria y el potencial de trombosis en el corto plazo, lo que aporta una posible explicación biológica para seguir estudiando su relación con eventos cardiovasculares.[4] Este tipo de estudio no resuelve por completo el riesgo real en la vida cotidiana, pero sí fortalece la idea de que el tema merece cautela y seguimiento científico.

Riesgos y límites que conviene considerar

Aunque el eritritol suele describirse como bien tolerado, algunas personas pueden experimentar molestias digestivas cuando consumen cantidades elevadas, como hinchazón, gases o diarrea. Este punto ya era conocido antes de que surgiera el debate cardiovascular y sigue siendo una consideración práctica en su consumo.

Lo más importante hoy es entender que la evidencia sobre el corazón todavía está evolucionando. Las investigaciones disponibles plantean señales de alerta razonables, sobre todo en personas con factores de riesgo previos, pero aún no establecen una respuesta única para todos los consumidores.[1][3][4]

Por eso, conviene evitar dos extremos: asumir que el eritritol es totalmente inofensivo en cualquier cantidad o afirmar que está demostrado que provoca infartos en toda persona que lo consume. Ninguna de esas posturas refleja bien el estado actual de la evidencia.

Cómo interpretar esta información en la práctica

Si consumes productos con eritritol, lo más sensato es verlo como parte del panorama general de tu alimentación. Algunas ideas útiles son:

  • Priorizar la moderación en lugar de depender a diario de grandes cantidades de productos muy endulzados.
  • Leer etiquetas para identificar cuándo un producto usa eritritol como ingrediente principal.
  • Evitar conclusiones simplistas: reducir azúcar añadido puede ser positivo, pero no todos los sustitutos se comportan igual.[5]
  • Consultar con un profesional de salud si tienes antecedentes de enfermedad cardiovascular, diabetes u otros factores de riesgo y quieres revisar tus hábitos alimentarios.

También conviene recordar que la salud del corazón depende de un conjunto de hábitos sostenidos. Ningún ingrediente aislado explica por completo el riesgo cardiovascular, pero algunos pueden influir más de lo que se pensaba cuando se consumen de manera habitual o en ciertos contextos clínicos.[1][3]

Conclusión

El eritritol sigue siendo un sustituto del azúcar ampliamente utilizado por su bajo aporte calórico y su escaso efecto sobre la glucosa en sangre.[5] Sin embargo, estudios recientes lo han vinculado con una mayor probabilidad de eventos cardiovasculares y con cambios biológicos relacionados con la coagulación, lo que ha abierto preguntas importantes sobre su seguridad cardiovascular.[1][2][4]

La mejor forma de interpretar estos datos es con equilibrio: ni alarma excesiva ni confianza ciega. A medida que avance la investigación, será más claro quiénes podrían necesitar más precaución. Mientras tanto, una alimentación variada, con menos azúcares añadidos y basada en hábitos sostenibles, sigue siendo una estrategia más sólida que depender de cualquier endulzante como solución principal.

Fuentes consultadas

  • [1] Erythritol and cardiovascular events. National Institutes of Health. URL: https://www.nih.gov/news-events/nih-research-matters/erythritol-cardiovascular-events
  • [2] The artificial sweetener erythritol and cardiovascular event risk. PubMed. URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36849732/
  • [3] Common type of artificial sweetener linked to increased risk of heart attack and stroke. NHLBI, NIH. URL: https://www.nhlbi.nih.gov/news/2023/common-type-artificial-sweetener-linked-increased-risk-heart-attack-and-stroke
  • [4] Ingestion of the Non-Nutritive Sweetener Erythritol, but Not Glucose, Enhances Platelet Reactivity and Thrombosis Potential in Healthy Volunteers. PubMed. URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39114916/
  • [5] Choosing Healthy Carbs. CDC. URL: https://www.cdc.gov/diabetes/healthy-eating/choosing-healthy-carbs.html

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